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29.6.09

Emite un voto razonado

Orientaciones del Magisterio de la Iglesia para emitir un voto razonado
Escrito por Pbro. Marcos Mancera
Viernes, 26 de Junio de 2009 15:13

Estamos en plena efervescencia política, los distintos partidos políticos ya tienen definidos a sus candidatos para contender por diversos cargos públicos a nivel municipal, estatal y federal. Sin llegar a un peligroso compromiso partidista, es responsabilidad de nosotros ministros de culto, orientar sobre los derechos y deberes políticos de los fieles laicos, con los principios éticos de la doctrina social cristiana, para formar en ellos una conciencia social y así participar, en forma libre, responsable y pacífica en la elección de aquellos que ejerzan en forma legítima la autoridad.

La Iglesia católica no tiene partido. Como institución, acoge a todos los bautizados y no apoya a ningún partido político; más aún, acepta que una misma fe puede inspirar opciones políticas diversas. Es derecho y deber de la Iglesia proponer los principios morales que deben regir el orden social y, en privado, votar por quien quieran.

El derecho al voto de los ciudadanos es un elemento central de participación democrática en las decisiones de gobierno. El voto, además, es un medio para manifestar nuestra aprobación o desaprobación a los candidatos, a los partidos políticos, a los programas que ofrecen y a su desempeño como gobernantes.

Es por eso que el voto deba ser razonado, personal, libre y secreto. Se requiere, por tanto, realizar una seria valoración moral de los candidatos y de las plataformas políticas de los partidos, de tal forma que elijamos a las personas y a los programas que garanticen mejor el bien del país. Necesitamos legisladores y gobernantes honestos y desinteresados, capaces de construir el bien común.

Por lo tanto, los fieles católicos están obligados a ser coherentes con su fe en público y en privado; no pueden, por tanto, sin traicionarse a sí mismos, adherirse o votar por un partido o por un candidato contrario a sus convicciones religiosas y a sus exigencias morales.

En conciencia están llamados a:

 Votar por el partido o candidato que respete siempre la dignidad de las personas y no pretenda corregir la pobreza a través de soluciones que privilegien medios que atenten contra los derechos humanos, particularmente contra el derecho a la vida o contra la vinculación estructural del significado unitivo y procreativo del acto conyugal.

 Votar por el partido o candidato que promueva el valor de la familia, para que de esta manera, los matrimonios, sin cerrarse al don de la vida, colaboren siempre con conciencia y responsabilidad al bien integral de su comunidad y de su nación.

 Votar por el partido o candidato que fortalezca la educación de los niños, jóvenes y adultos, para que con una visión integral sobre la naturaleza y dignidad del amor humano, la paternidad y la maternidad responsables, puedan ser adecuadamente puestas en práctica.

 Votar por el partido o candidato que respete el derecho primario de practicar sus creencias religiosas.

 Votar por el partido o candidato que se comprometa a combatir la violencia, la drogadicción, la injusticia institucionalizada y la corrupción pública.


 Votar por el partido o candidato que legisle a favor de la tutela y la promoción de la familia, fundada en el matrimonio monogámico entre personas de sexo opuesto y protegida en su unidad y estabilidad, frente a las leyes modernas sobre el divorcio. A la familia no pueden ser jurídicamente equiparadas otras formas de convivencia, ni éstas pueden recibir, en cuánto tales, reconocimiento legal.

 Votar por el partido o candidato que salvaguarde la libertad de los padres en la educación de sus hijos, es un derecho inalienable, reconocido además en las Declaraciones internacionales de los derechos humanos.

A los políticos católicos les recordamos el deber moral que tienen en su actuación pública, especialmente a los legisladores, de mantenerse fieles a la doctrina del evangelio, conservando su compromiso claro con la fe católica y no apoyando leyes contrarias a los principios morales y éticos como son los que atentan contra el derecho a la vida o en contra de las instituciones de la familia y el matrimonio. Solo la adhesión a convicciones éticas profundas y una actuación coherente pueden garantizar una acción pública, honesta y desinteresada, de los legisladores y gobernantes.

Confiamos en que la madurez del pueblo mexicano y el sentido de responsabilidad y de amor auténtico a México de los dirigentes políticos y de los candidatos a los puestos de elección, garanticen una contienda civilizada y respetuosa, así como una jornada electoral pacífica y transparente. El apego a la ley que rige los procesos electorales en México es la mejor garantía de unas elecciones legítimas y una contribución a la paz social.

Exhortamos a todos los fieles laicos y personas de buena voluntad a que oren a Dios, para que por intercesión de María de Guadalupe nos conceda buscar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de Paz.


Celaya de la Purísima Concepción Gto; a 26 de Junio, 2009

Emite un voto razonado

Orientaciones del Magisterio de la Iglesia para emitir un voto razonado
Escrito por Pbro. Marcos Mancera
Viernes, 26 de Junio de 2009 15:13

Estamos en plena efervescencia política, los distintos partidos políticos ya tienen definidos a sus candidatos para contender por diversos cargos públicos a nivel municipal, estatal y federal. Sin llegar a un peligroso compromiso partidista, es responsabilidad de nosotros ministros de culto, orientar sobre los derechos y deberes políticos de los fieles laicos, con los principios éticos de la doctrina social cristiana, para formar en ellos una conciencia social y así participar, en forma libre, responsable y pacífica en la elección de aquellos que ejerzan en forma legítima la autoridad.

La Iglesia católica no tiene partido. Como institución, acoge a todos los bautizados y no apoya a ningún partido político; más aún, acepta que una misma fe puede inspirar opciones políticas diversas. Es derecho y deber de la Iglesia proponer los principios morales que deben regir el orden social y, en privado, votar por quien quieran.

El derecho al voto de los ciudadanos es un elemento central de participación democrática en las decisiones de gobierno. El voto, además, es un medio para manifestar nuestra aprobación o desaprobación a los candidatos, a los partidos políticos, a los programas que ofrecen y a su desempeño como gobernantes.

Es por eso que el voto deba ser razonado, personal, libre y secreto. Se requiere, por tanto, realizar una seria valoración moral de los candidatos y de las plataformas políticas de los partidos, de tal forma que elijamos a las personas y a los programas que garanticen mejor el bien del país. Necesitamos legisladores y gobernantes honestos y desinteresados, capaces de construir el bien común.

Por lo tanto, los fieles católicos están obligados a ser coherentes con su fe en público y en privado; no pueden, por tanto, sin traicionarse a sí mismos, adherirse o votar por un partido o por un candidato contrario a sus convicciones religiosas y a sus exigencias morales.

En conciencia están llamados a:

 Votar por el partido o candidato que respete siempre la dignidad de las personas y no pretenda corregir la pobreza a través de soluciones que privilegien medios que atenten contra los derechos humanos, particularmente contra el derecho a la vida o contra la vinculación estructural del significado unitivo y procreativo del acto conyugal.

 Votar por el partido o candidato que promueva el valor de la familia, para que de esta manera, los matrimonios, sin cerrarse al don de la vida, colaboren siempre con conciencia y responsabilidad al bien integral de su comunidad y de su nación.

 Votar por el partido o candidato que fortalezca la educación de los niños, jóvenes y adultos, para que con una visión integral sobre la naturaleza y dignidad del amor humano, la paternidad y la maternidad responsables, puedan ser adecuadamente puestas en práctica.

 Votar por el partido o candidato que respete el derecho primario de practicar sus creencias religiosas.

 Votar por el partido o candidato que se comprometa a combatir la violencia, la drogadicción, la injusticia institucionalizada y la corrupción pública.


 Votar por el partido o candidato que legisle a favor de la tutela y la promoción de la familia, fundada en el matrimonio monogámico entre personas de sexo opuesto y protegida en su unidad y estabilidad, frente a las leyes modernas sobre el divorcio. A la familia no pueden ser jurídicamente equiparadas otras formas de convivencia, ni éstas pueden recibir, en cuánto tales, reconocimiento legal.

 Votar por el partido o candidato que salvaguarde la libertad de los padres en la educación de sus hijos, es un derecho inalienable, reconocido además en las Declaraciones internacionales de los derechos humanos.

A los políticos católicos les recordamos el deber moral que tienen en su actuación pública, especialmente a los legisladores, de mantenerse fieles a la doctrina del evangelio, conservando su compromiso claro con la fe católica y no apoyando leyes contrarias a los principios morales y éticos como son los que atentan contra el derecho a la vida o en contra de las instituciones de la familia y el matrimonio. Solo la adhesión a convicciones éticas profundas y una actuación coherente pueden garantizar una acción pública, honesta y desinteresada, de los legisladores y gobernantes.

Confiamos en que la madurez del pueblo mexicano y el sentido de responsabilidad y de amor auténtico a México de los dirigentes políticos y de los candidatos a los puestos de elección, garanticen una contienda civilizada y respetuosa, así como una jornada electoral pacífica y transparente. El apego a la ley que rige los procesos electorales en México es la mejor garantía de unas elecciones legítimas y una contribución a la paz social.

Exhortamos a todos los fieles laicos y personas de buena voluntad a que oren a Dios, para que por intercesión de María de Guadalupe nos conceda buscar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de Paz.


Celaya de la Purísima Concepción Gto; a 26 de Junio, 2009

20.6.09

El Papa inaugura año sacerdotal


Homilía que pronunció Benedicto XVI al inaugurar el Año Sacerdotal durante las vísperas de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.

Queridos hermanos y hermanas:

En la antífona del Magníficat dentro de poco cantaremos: "El Señor nos ha acogido en su corazón"- "Suscepit nos Dominus in sinum et cor suum". En el Antiguo Testamento se habla 26 veces del corazón de Dios, considerado como el órgano de su voluntad: en referencia al corazón de Dios, el hombre es juzgado. A causa del dolor que su corazón siente por los pecados del hombre, Dios decide el diluvio, pero después se conmueve ante la debilidad humana y perdona. Luego hay un pasaje del Antiguo Testamento en el que el tema del corazón de Dios se expresa de manera totalmente clara: se encuentra en el capítulo 11 del libro del profeta Oseas, donde los primeros versículos describen la dimensión del amor con el que el Señor se dirige a Israel en la aurora de su historia: "Cuando Israel era niño, yo le amé, y de Egipto llamé a mi hijo" (v. 1). En realidad, a la incansable predilección divina, Israel responde con indiferencia e incluso con ingratitud. "Cuanto más los llamaba --constata el Señor--, más se alejaban de mí" (v. 2). Sin embargo, Él no abandona Israel en las manos de los enemigos, pues "mi corazón -dice el Creador del universo-- está en mí trastornado, y a la vez se estremecen mis entrañas" (v. 8).

¡El corazón de Dios se estremece de compasión! En la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, la Iglesia presenta a nuestra contemplación este misterio, el misterio del corazón de un Dios que se conmueve y ofrece todo su amor a la humanidad. Un amor misterioso, que en los textos del Nuevo Testamento se nos revela como inconmensurable pasión de Dios por el hombre. No se rinde ante la ingratitud, ni siquiera ante el rechazo del pueblo que ha escogido; es más, con infinita misericordia envía al mundo a su unigénito Hijo para que cargue sobre sí el destino del amor destruido; para que, derrotando el poder del mal y de la muerte, pueda restituir la dignidad de hijos a los seres humanos esclavizados por el pecado. Todo esto a caro precio: el Hijo unigénito del Padre se inmola en la cruz: "habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo" (Cf. Juan 13, 1). Símbolo de este amor que va más allá de la muerte es su costado atravesado por una lanza. En este sentido, un testigo ocular, el apóstol Juan, afirma: "uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua" (Cf. Juan 19,34).

Queridos hermanos y hermanas: gracias, pues respondiendo a mi invitación, habéis venido en gran número a esta celebración en la que entramos en el Año Sacerdotal. Saludo a los señores cardenales y a los obispos, en particular al cardenal prefecto y al secretario de la Congregación para el Clero, junto a sus colaboradores, y al obispo de Ars. Saludo a los sacerdotes y a los seminaristas de los colegios de Roma; a los religiosos y religiosas y a todos los fieles. Dijo un saludo especial a Su Beatitud Ignace Youssef Younan, patriarca de Antioquía de los Sirios, venido a Roma para visitarme y manifestar públicamente la "ecclesiastica communio" [comunión eclesial, ndt.] que le he concedido.

Queridos hermanos y hermanas: detengámonos a contemplar juntos el Corazón traspasado del Crucificado. Una vez más acabamos de escuchar, en la breve lectura tomada de la Carta de san Pablo a los Efesios, que "Dios, rico en misericordia, por el grande amor con que nos amó, estando muertos a causa de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con Cristo - por gracia habéis sido salvados y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús" (Efesios 2,4-6). Estar en Cristo Jesús significa ya sentarse en los cielos. En el Corazón de Jesús se expresa el núcleo esencial del cristianismo; en Cristo se nos revela y entrega toda la novedad revolucionaria del Evangelio: el Amor que nos salva y nos hace vivir ya en la eternidad de Dios. Escribe el evangelista Juan: "Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna" (3,16). Su Corazón divino llama entonces a nuestro corazón; nos invita a salir de nosotros mismos, y a abandonar nuestras seguridades humanas para fiarnos de Él y, siguiendo su ejemplo, a hacer de nosotros mismos un don de amor sin reservas.

Si es verdad que la invitación de Jesús a "permanecer en su amor" (Cf. Juan 15, 9) se dirige a todo bautizado, en la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, Jornada de Santificación Sacerdotal, esta invitación resuena con mayor fuerza para nosotros sacerdotes, en particular esta tarde, solemne inicio del Año Sacerdotal, que he convocado con motivo del 150° aniversario de la muerte del santo Cura de Ars. Me viene inmediatamente a la mente una hermosa y conmovedora afirmación, referida en el Catecismo de la Iglesia Católica: "El sacerdocio es el amor del Corazón de Jesús" (n. 1589). ¿Cómo no recordar con conmoción que directamente de este Corazón ha manado el don de nuestro ministerio sacerdotal? ¿Cómo olvidar que nosotros, presbíteros, hemos sido consagrados para servir, humilde y autorizadamente, al sacerdocio común de los fieles? Nuestra misión es indispensable para la Iglesia y para el mundo, que exige fidelidad plena a Cristo y una incesante unión con Él; es decir, exige que busquemos constantemente la santidad como hizo san Juan María Vianney. En la carta que os he dirigido con motivo de este año jubilar especial, queridos sacerdotes, he querido subrayar algunos aspectos que califican nuestro ministerio, haciendo referencia al ejemplo y a la enseñanza del santo Cura de Ars, modelo y protector de todos los sacerdotes, y en particular de los párrocos. Espero que este texto mío os sea de ayuda y aliento para hacer de este año una ocasión propicia para crecer en la intimidad con Jesús, que cuenta con nosotros, sus ministros, para difundir y consolidar su Reino, para difundir su amor, su verdad. Y, por tanto, "a ejemplo del santo cura de Ars, dejaos conquistar por Él y seréis también vosotros, en el mundo de hoy, mensajeros de esperanza, reconciliación y paz".

¡Dejarse conquistar totalmente por Cristo! Este fue el objetivo de toda la vida de san Pablo, al que hemos dirigido nuestra atención durante el Año Paulino, que se encamina ya hacia su conclusión; esta ha sido la meta de todo el ministerio del santo cura de Ars, a quien invocaremos particularmente durante el Año Sacerdotal; que éste sea también el objetivo principal de cada uno de nosotros. Para ser ministros al servicio del Evangelio es ciertamente útil y necesario el estudio con una atenta y permanente formación pastoral, pero todavía es más necesaria esa "ciencia del amor", que sólo se aprende de "corazón a corazón" con Cristo. Él nos llama a partir el pan de su amor, a perdonar los pecados y a guiar al rebaño en su nombre. Precisamente por este motivo no tenemos que alejarnos nunca del manantial del Amor que es su Corazón atravesado en la cruz.

Sólo así seremos capaces de cooperar eficazmente con el misterioso "designio del Padre", que consiste en "hacer de Cristo el corazón del mundo". Designio que se realiza en la historia en la medida en que Jesús se convierte en el Corazón de los corazones humanos, comenzando por aquellos que están llamados a estar más cerca de él, los sacerdotes. Nos vuelven a recordar este constante compromiso las "promesas sacerdotales", que pronunciamos el día de nuestra ordenación y que renovamos cada año, el Jueves Santo, en la Misa Crismal. Incluso nuestras carencias, nuestros límites y debilidades deben volvenos a conducir al Corazón de Jesús. Si es verdad que los pecadores, al contemplarle, deben aprender el necesario "dolor de los pecados" que los vuelve a conducir al Padre, esto se aplica aún más a los ministros sagrados. ¿Cómo olvidar que nada hace sufrir más a la Iglesia, Cuerpo de Cristo, que los pecados de sus pastores, sobre todo de aquellos que se convierten en "ladrones de ovejas" (Juan 10, 1 y siguientes), ya sea porque las desvían con sus doctrinas privadas, ya sea porque las atan con los lazos del pecado y de muerte? También para nosotros queridos sacerdotes se aplica el llamamiento a la conversión y a recurrir a la Misericordia Divina, e igualmente debemos dirigir con humildad incesante la súplica al Corazón de Jesús para que nos preserve del terrible riesgo de dañar a aquellos a quienes debemos salvar.

Hace poco he podido venerar, en la Capilla del Coro, la reliquia del santo cura de Ars: su corazón. Un corazón inflamado de amor divino. Que se conmovía ante el pensamiento de la dignidad del sacerdote y hablaba a los fieles con tonos tocantes y sublimes, afirmando que ¡"después de Dios, el sacerdote lo es todo!... Él mismo no se entenderá bien sino en el cielo" (Cf. Carta para el Año Sacerdotal, p. 2). Cultivemos queridos hermanos, esta misma conmoción, ya sea para cumplir nuestro ministerio con generosidad y dedicación, ya sea para custodiar en el alma un verdadero "temor de Dios": el temor de poder privar de tanto bien, por nuestra negligencia o culpa a las almas que nos han sido confiadas o de poderlas dañar. ¡Que Dios no lo permita! La Iglesia tiene necesidad de sacerdotes santos; de ministros que ayuden a los fieles a experimentar el amor misericordioso del Señor y sean sus testigos convencidos. En la adoración eucarística, que seguirá a la celebración de las Vísperas, pediremos al Señor que inflame el corazón de cada presbítero con esa caridad pastoral capaz de asimilar su personal "yo" al de Jesús sacerdote, para así poderlo imitar en la más completa entrega de uno mismo. Que nos obtenga esta gracia la Virgen Madre, de quien mañana contemplaremos con viva fe el Corazón inmaculado. El santo cura de Ars vivía una filial devoción por ella, hasta el punto de que en 1836, anticipándose a la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, ya había consagrado su parroquia a María "concebida sin pecado". Y mantuvo la costumbre de renovar a menudo esta ofrenda de la parroquia a la santa Virgen, enseñando a los fieles que "basta con dirigirse a ella para ser escuchados", por el simple motivo que ella "desea sobretodo vernos felices". Que nos acompañe la Virgen santa, nuestra Madre, en el Año Sacerdotal que hoy iniciamos, para que podamos ser guías firmes e iluminados para los fieles que el Señor confía a nuestros cuidados pastorales ¡Amen!
Fuente: (ZENIT.org).

5.6.09

Perfil del misionero de la era digital


El arzobispo Claudio Maria Celli, el representante de Benedicto XVI para la pastoral de la comunicación, inauguró este miércoles la XI Reunión Continental de la Red Informática de la Iglesia en América (RIIAL), en la que ha trazado el perfil del misionero de la era digital, en la misa de apertura el presidente para del Consejo Pontificio para las comunicaciones Sociales afirmó que el primer modelo a seguir es Jesucristo, que en la última cena se inclina a lavar los pies de sus discípulos, la RIIAL como Iglesia que es, tiene que identificarse con su Señor y así realizarse en el amor que se vuelve servicio.
Monseñor Celli puntualizó que la RIIAL no es una asociación más que se dedica a las nuevas tecnologías; es la Iglesia misma que dialogo y sirve a esa nueva cultura marcada por la comunicación. Recordó a aquellos creyentes que viven en el mundo de la comunicación apoyándose en el pasaje de Hechos de loa Apóstoles, que nos narra como Felipe, siendo enviado por el Espíritu Santo para que vaya a un camino casi desértico y encuentra un etiope que lee la escritura, pero sin comprender su significado. Felipe camina junto al carro, lo escucha, le pregunta si comprende lo que lee. El etíope responde con humildad que necesita de alguien que se lo explique. Felipe sube al carro, y le explica las Escrituras anunciándole al Señor Jesucristo. El hombre pide ser bautizado, y después de hacerlo, Felipe es arrebatado por el Espíritu. Aquel nuevo cristiano sigue su camino, muy contento.
De igual manera Monseñor Celli invitó a los participantes a ejercer una auténtica "diakonía" de la cultura, es decir, un servicio específico a las personas que están en búsqueda de un sentido para la vida, muchas veces solas aunque a veces dotadas de numerosos medios de comunicación, para escucharlas, caminar con ellas, ir a su ritmo en una compañía auténtica, y proclamarles de una manera adecuada a su cultura la Buena Nueva de Jesucristo.
La RIIAL es una realidad surgida en el ámbito del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales en colaboración con el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). Por este motivo, junto a los comunicadores y expertos de 20 países que participan en el encuentro, están presentes el obispo mexicano monseñor Guillermo Ortiz Mondragón, responsable de la sección Comunicación Digital y RIIAL en el seno del CELAM, y el obispo salvadoreño Gregorio Rosa Chávez, responsable de la sección Comunicación social del Departamento de Comunicación del CELAM.
Por otra parte en la inauguración, monseñor Ortiz Mondragón, obispo de Cuautitlán, puso los cimientos de una teología de la comunicación, presentando la era de la comunicación como un signo de los tiempos: "Por la comunicación la Iglesia se hace comunión, por la comunicación realiza su misión", afirmó. Monseñor Chávez, obispo auxiliar de San Salvador, expresó que la red debe mantener al creyente siempre en permanente presencia con Cristo, con pasión por el Reino, y al mismo tiempo le debe lleva a mostrar compasión por el pobre, marginado o necesitado y el secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Fabián Marulanda López señaló que"la Iglesia tiene el reto y el desafío de incursionar en el mundo de la tecnología para trabajar, sin temor y sin miedo en el advenimiento de un mundo mejor".

2.6.09

Una nación bajo la mirada de Dios


Kansas, Estados Unidos de América. Durante el evento de apertura de la nueva sesión del senado de Kansas en enero 2009, el ministro Joe Wright dirigió la oración que parece molestó a algunas personas, todo el mundo esperaba una oración ordinaria.
Con la ayuda de Dios, quisiéramos que esta oración se derrame sobre nuestra nación, por tanta semejanza con lo que está ocurriendo y que nazca en nuestros corazones el deseo de llegar a ser una 'nación bajo la mirada de Dios' Recordando finalmente que en nuestro México estamos en pleno proceso político baste recordar el mensaje de los obispos mexicanos que llaman a una participación política teniendo en cuenta que no hay democracia verdadera y estable sin participación ciudadana y justicia social. Tal vez quieras leer esta oración:
“Padre nuestro, nos presentamos ante ti en el día de hoy para pedirte perdón y en busca de tu dirección y orientación. Sabemos que tu palabra dice: ‘¡Ay de los que a lo malo dicen bueno…!’, pero eso es exactamente lo que hemos hecho.
Hemos perdido nuestro equilibrio espiritual e invertido nuestros valores.
Hemos explotado a los pobres, llamándolo ‘lotería’.
Hemos premiado la holgazanería, llamándolo ‘bienestar público’.
Hemos dado muerto a nuestras criaturas aún no nacidas, llamándolo ‘derecho a decidir’.
Hemos fusilado a abortistas, calificándolo de ‘justificable’.
Hemos descuidado la disciplina de nuestros hijos, diciendo que lo hemos hecho para que crezca su autoestima.
Hemos abusado del poder, llamando ‘política’ lo que hemos hecho.
Hemos codiciado las posesiones de nuestros vecinos, llamándolo ‘ambición’.
Hemos contaminado los aires con profanidad y pornografía, llamándolo ‘libertad de expresión’.
Hemos ridiculizado los valores de nuestros antepasados, valores tenidos por honrosos a través del tiempo, llamándolo ‘Ilustración’.
¡Oh Dios!, escudríñanos, y conozca nuestros corazones en el día de hoy; límpianos de todo pecado y líbranos. ¡Amén!”
Durante esta oración, algunos de los legisladores abandonaron la sala en protesta.

21.5.09

Nace estación de Radio por Internet: Diocesis de Celaya


Escrito por Redacción
Domingo, 17 de Mayo de 2009 12:26

En un sencillo pero histórico acto realizado en el despacho de nuestro Padre Obispo, Mons. Lázaro Pérez Jiménez, III Obispo de Celaya bendijo y puso en marcha la primera estación de radio internet católica de nuestra diócesis, "Cristo te llama" que es manejada y operada totalmente por la Iglesia Católica y cuyo objetivo es el anuncio de la Buena Nueva de Nuestro Señor Jesucristo así como la difusión de los valores del Evangelio y la promoción vocacional, tanto a la vida sacerdotal como religiosa y seglar.

En la ceremonia en donde se hizo la primera transmisión oficial, Mons. Lázaro Pérez Jiménez envió un mensaje de saludo y bendición para todos aquellos que sintonicen esta estación a través internet en las páginas web de la Diócesis de Celaya, entre las que se cuentan www.diocesisdecelaya.org.mx, www.empalmeescobedo.diocesisdecelaya.org.mx, www.guadalupe.diocesisdecelaya.org.mx, www.doloreshidalgo.diocesisdecelaya.org.mx, www.parroquialatino.diocesisdecelaya.org.mx, www.laasuncion.diocesisdecelaya.org.mx y www.cristosalvador.diocesisdecelaya.org.mx y manifestando la importancia de esta obra evangelizadora.

Esta estación es el producto del compartir fraterno de nuestros hermanos de las Diócesis de Saltillo, Matamoros y Nuevo Laredo que en días pasados, a través del Pbro., Ignacio Flores Ramos, director de la estación internet radio "Cristo en Línea" puso de manifiesto los mecanismos y técnicas de transmisión de esta estación en la zona norte del país y que cuenta con el apoyo técnico de la Agencia Católica de Noticias de México en varias partes del país. Esta experiencia de radio internet se compartió en la sinstalaciones del Seminario Franciscano, con la asistencia de Fray David Rico OFM, el Pbro. Gabriel Zamuido Tinoco, el Pbro. Gilberto Rico Gómez, responsable de la dimensión internet de la Diócesis de Celaya así como de un equipo de seglares comprometidos de las parroquias de Nuestra Señora de los Dolores, de Dolores Hidalgo, de Nuestra Señora de la Salud y de la Divina Providencia, en Celaya.

Entre los asistentes se contaron el Pbro. Gabriel Zamudio Tinoco, responsable de Medios de Comunicación de la Diócesis, el Pbro. Marcos Mancera, responsable de la Dimensión Radio y TV de la Diócesis así como los responsables operativos del Periódico Redes y de las páginas web de la Diócesis de Celaya.

Damos gracias a Dios y a María Santísima, por estos dones que se nos han concedido para avanzar en la difusión del Evangelio de Cristo.

2.5.09

Jornada de Oración por las Vocaciones

Ser sacerdote es un misterio y una gracias, un misterio porque es imposible comprenderlo plenamente y una gracias porque nadie es capaz de merecerlo. En el mensaje del Santo Padre con ocasión de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones a celebrarse éste IV domingo de pascua, nos recuerda: “La vocación al sacerdocio y a la vida consagrada constituye un especial don divino, que se sitúa en el amplio proyecto de amor y de salvación que Dios tiene para cada hombre y la humanidad entera”
El amor que Dios tiene por los hombres lo ha impulsado a entregar a su Hijo único por la salvación de todos y en el camino de obediencia al Padre, el Señor Jesús ha instituido a la Iglesia para prolongar su presencia en la historia de la humanidad. El Maestro llamó personalmente a los Apóstoles «para que lo acompañaran y para enviarlos a predicar, con poder para expulsar demonios» (Mc 3,14-15); ellos, a su vez, se asociaron con otros discípulos, fieles colaboradores en el ministerio. La vocación sacerdotal es la invitación que Dios hace a determinado varones para que acepten colaborar con cristo, como cabeza de la Iglesia en la obra de la salvación de la humanidad. Continúa afirmando el Papa en su mensaje: “Y así, respondiendo a la llamada del Señor y dóciles a la acción del Espíritu Santo, una multitud innumerable de presbíteros y de personas consagradas, a lo largo de los siglos, se ha entregado completamente en la Iglesia al servicio del Evangelio.”
En nuestros días, la disminución de las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada es en unos casos real y en otros tema mediático para justificar la tesis de quienes sostienen que la Iglesia en la época actual nada tiene que hacer, argumento por otra parte que no es nuevo en la historia. Ocupándonos de las consideraciones reales, como afirma en Santo Padre “es verdad que en algunas regiones de la tierra se registra una escasez preocupante de presbíteros, y que dificultades y obstáculos acompañan el camino de la Iglesia” en lo personal estoy plenamente convencido que Dios que tanto ha amado a los hombres al grado de enviar a su Hijo al mundo, sigue suscitando en el corazón de muchos jóvenes la semilla de la vocación a la vida sacerdotal. Jesús que tanto ha amado a la Iglesia al grado de entregar su vida sigue llamando a colaborar con él. El Señor, que libremente escoge e invita a su seguimiento a personas de todas las culturas y de todas las edades, según los designios inescrutables de su amor misericordioso, sigue guiando a su Iglesia firmemente por los senderos del tiempo. No obstante la escasez de presbíteros el Señor sigue sembrando la semilla de la vocación.
En su mensaje el Papa nos recuerda “tenemos que rezar para que en todo el pueblo cristiano crezca la confianza en Dios, convencido de que el «dueño de la mies» no deja de pedir a algunos que entreguen libremente su existencia para colaborar más estrechamente con Él en la obra de la salvación” este deber de rezar por las vocaciones sacerdotales incluye también la exigencia de crear ambiente propicio donde como tierra buena, tierra fértil, la semilla de la vocación sembrada por Dios sin duda alguna en muchos jóvenes, pueda rendir sus frutos. Al hablar de vocaciones y experimentar su escasez, surge la necesidad no de promover, sino de cultivar las vocaciones; trabajo éste que exige el compromiso de garantizar una tierra fértil. ¿Cuánto tiene que trabajar el campesino para lograr que su tierra pueda ser fértil y poder recoger abundantes frutos?
El Santo Padre ha proclamada hace algunos días el "Año Sacerdotal" que es una oportunidad permanente para "rogad al dueño de la mies que envie operarios a sus campos" una oportunidad para profundizar en el misterio de la vocación sacerdotal, subrayar el papel y misión del sacerdote en la Iglesia y en el mundo actual. Una oportunidad maravillosa para lograr de nuestras familias, de nuestras parroquias y diócesis una tierra fértil en la cual la semilla de la vocación, sembrada por Dios pueda madurar abundantemente.
La vocación sacerdotal es un don y es un misterio, ante el misterio se requiere una devota contemplación de los designios maravillosos que Dios ha realizado por la salvación de la humanidad; ante el don, el alma humana debe experimentar un profundo agradecimiento del regalo. Nadie puede sentirse con derecho para exigir ser llamado. A quienes elige y concede el don de la vocación, los prepara con las cualidades indispensables, preparación en la que el principal agente es el elegido. El Santo Padre en su mensaje recuerda: por parte de cuantos están llamados se requiere escucha atenta y prudente discernimiento, adhesión generosa y dócil al designio divino, profundización seria en lo que es propio de la vocación sacerdotal y religiosa para corresponder a ella de manera responsable y convencida.”
El convencimiento de estar salvados por el amor de Cristo, no puede dejar de suscitar en un confiado abandono en Cristo que ha dado la vida por nosotros. Creer en el Señor y aceptar su don, comporta fiarse de Él con agradecimiento adhiriéndose a su proyecto de salvación. Si esto sucede, «la persona llamada» lo abandona todo gustosamente y acude a la escuela del divino Maestro; comienza entonces un fecundo diálogo entre Dios y el hombre, un misterioso encuentro entre el amor del Señor que llama y la libertad del hombre que le responde en el amor, sintiendo resonar en su alma las palabras de Jesús: «No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure» (Jn 15, 16).
“Que con Cristo su Hijo nos bendiga la Virgen María”

1.5.09

La situación sigue evolucionando rápidamente - Gripe A(H1N1)



Estimados amigos confieso que no resistí la tentación, cansado de recibir mensajes a mi correo electrónico en los que en general se minimiza el caso del la Gripe (Influenza Humana Gripe A(H1N1) donde se reduce solamente a una cortina de humo que han provocado los gobiernos de México y de EEUU principalmente, más aún pretenden ligar este problema de salud con aquel del “Chupacabras” con el cual no hay comparación, hay quienes comparan esta “nueva cortina de humo” con aquella noticia que se difundió hace algunos años de unos náufragos que habían sobrevivido por algunos meses en el mar, en fin creo que algunos mexicanos tienen “delirio de persecución”. Creo que muchos no han superado la frustración de la conquista y piensan que aún en este caso particular de la influenza humana sigue estando en juego el engaño de los espejitos.

Personalmente me cuesta mucho trabajo estar de acuerdo con quien así piensa. Ya que quienes así lo afirman pretenden poner en evidencia un gobierno – bueno o malo, otro tema a discutit – enfatizando curiosamente que “en tiempos de gobiernos priistas se inventaron el caso del “chupacabras” y que ahora los panistas se han inventado esta este tipo de gripa. Si es así tendríamos que reconocer que tenemos un gran hombre como cabeza de gobierno, pues no solo ha engañado a los mexicanos, sino también a muchos gobiernos del mundo incluyendo la OMS, ya que es un tema que ha entrado en la agenda mundial no solo de nuestro gobierno. Me preguntaría ¿Cómo ha hecho Calderón para que todos estos gobiernos se unan a ese supuesto boicot? Ahora bien es justo soponer quien queda en la agenda política con las manos limpias. ¿Porque utilizar una situación sería y dificil para el país en descalificaciones de nuestras autoridases?

Pido perdón por el atrevimiento por no ser especialista en el tema, sin embargo hago una invitación a todos a ver más allá de las noticias nacionales y de comentarios editoriales, una invitación a ver la información que ofrecen sobre el tema las distintas instituciones nacionales e internacionales. Yo les dejo el último reporte de la Organización Mundial de la Salud.

“1 de mayo de 2009 -- La situación sigue evolucionando rápidamente. A las 06.00 TMG del 1 de mayo de 2009 se habían notificado oficialmente 331 casos de infección humana por virus gripal A(H1N1) en 11 países.

El Gobierno de los Estados Unidos de América había notificado 109 casos humanos confirmados mediante pruebas de laboratorio, uno de ellos mortal, y México otros 156 casos humanos confirmados, 9 de ellos mortales.

También se habían notificado casos confirmados mediante pruebas de laboratorio, ninguno de ellos mortal, en los países siguientes: Alemania (3), Austria (1), Canadá (34), España (13), Israel (2), Nueva Zelandia (3), Países Bajos (1), Reino Unido (8) y Suiza (1).

La OMS seguirá informando periódicamente de la situación en su sitio web. La OMS no recomienda ninguna restricción de los viajes ni el cierre de fronteras. No obstante, la prudencia aconseja que las personas enfermas aplacen los viajes internacionales y que quienes presenten síntomas tras un viaje internacional busquen atención médica, siguiendo las orientaciones de las autoridades nacionales.

Tampoco hay riesgo de infección por este virus a través del consumo de carne de cerdo o productos del cerdo bien cocinados. Se aconseja a la población que periódicamente se lave bien las manos con agua y jabón y que busque atención médica ante la aparición de algún síntoma gripal.”

Sitio web de la OMS sobre la gripe por A(H1N1)
Se publicarán actualizaciones diariamente.

28.4.09

No es buen momento para hablar de Cine.

Por Sidney Anibal Espinoza Huerta
Tlalpan D.F, Méx. 28 de abril 2009

Siempre es bueno ir al Cine y disfrutar lo que una película nos quiere trasmitir. Pero en estos días, del terrible brote de Influenza porcina, no tanto. Más bien es tiempo de acatar las medidas sanitarias que las autoridades competentes nos han mandado y esperar a que estas vayan rindiendo el efecto necesario. Pues como dijo el Secretario de Educación, en estos días: “nada es más importante que la propia salud”.
Kierkegaard, un magnifico filósofo y teólogo del siglo XIX, decía que lo primero, como afirmaba Sócrates, es conocerse a sí mismo. Pero este conocimiento no es sólo de forma intelectual sino experiencial.
Al darme cuenta de lo que soy (mi singularidad), entonces empezar a manifestarme (en mis relaciones interpersonales) desde esa realidad. Y lo que uno es, seguirá diciendo el filósofo danés, es aquello que es uno mismo pero que al mismo tiempo nos trasciende (va más allá). Por lo tanto, lo primero que uno debe de hacer es amarse para conocerse. Y ese amor propio, no es más que ahondar en uno mismo y tomar las decisiones adecuadas. Pues, lo más importante del ser humano (fundamental para Kierkegaard) es decidir.
En estos momentos, debemos tomar en cuenta estas dos realidades: amarnos y decidir. Amarnos, no sólo en sentido sentimentalista, sino en el percatarnos de lo importante; en el descubrir lo valioso (tomando prestado aquel título de una película actual, darse cuenta de las “cosas insignificantes” y que son sumamente significativas). ¿Cuantos de nosotros no pecamos de descuidados en relación a nuestro cuerpo y a nuestra salud? Siempre estamos atenidos a que “toquemos fondo”, y entonces decimos “ahora si voy a echarle ganas a mi salud”.
Es cierto, el momento presente lo amerita: debemos amarnos en el sentido de darnos cuenta.
Y de decidir. Pero ¿Qué decidir? He aquí algunas cosas que son útiles:
1. No darle cabida al pánico. Pues como dijo Thomas Mann, hay dos epidemias, la de la enfermedad y la de la ignorancia. Informémonos lo mejor posible (por ejemplo, el saber bien cómo se contagia uno) para no darle cabida al miedo.
2. No caer en manos de charlatanes. Confiar en el personal sanitario capacitado.
3. Tenemos que aprender de este momento. que este terrible suceso nos deje algo, que la enseñanza vaya a algo más que algo temporal. Cambiemos hábitos alimenticios y de higiene, pensamos en los demás y que no nos “valga” la salud propia y del prójimo, etc.
4. Los agentes sanitarios, que juegan un papel importantísimo y fundamental, sabemos que su labor puede ser fatigosa en este momento, pero el trato humano a los enfermos es importantísimo.
5. Que otros intereses (de cualquier tipo, por ejemplo el querer sacar provecho de esta situación) no hagan más difícil este momento.
6. “Escuchar al propio cuerpo”. No es tiempo de seguir separando al cuerpo del espíritu. Como hombres somos cuerpos espiritualizados y espíritu corporeizado. No debemos seguir pecando/lastimando a nuestro cuerpo, que es templo del Espíritu Santo (1 Cor 3,17).
7. Aprovechar para convivir en familia. Lo cual cuesta, pero es maravilloso el poder convivir con los seres amados. Bien, como decía al principio. Tal vez no es buen momento para hablar de Cine. No porque estén cerrados (lo cual muestra la solidaridad con las autoridades y el pueblo en este momento crítico). Ya habrá tiempo.

Santa María de Guadalupe: A ti que nos amas con especial ternura, velas por nosotros con maternal intercesión y nos procuras siempre tu eficaz ayuda, suplicamos tu protección y auxilio para superar pronto esta epidemia que ha venido a afectar nuestra nación. Cúbrenos con tu manto, líbranos de este mal (Card. Norberto Rivera).

25.4.09

La Pascua