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28.11.09

La causa de la paz debe sostenerse en firmes convicciones morales.


Se ha oído decir que “dos mujeres juntas ni difuntas”, parece que el refrán ha quedado a la orilla del camino, pues las presidentas de Chile, Michelle Bachelet y Argentina, Cristina Fernández de Kirchner han hecho historia este sábado 28 de noviembre al ser las primeras mandatarias recibidas conjuntamente por el Papa. Sin embargo la ocasión que las ha reunido con el vicario de Cristo también es histórica, pues ésta ha sido para conmemorar los veinticinco años de la firma del tratado de paz entre ambos países.

Fue una buena ocasión en la que Benedicto XVI ha recordado en su mensaje las palabras de Pio XII “Nada se pierde con la paz. Todo puede perderse con la guerra” enfatizando de esa manera al mundo entero que la paz es un valor por el que se tiene que trabajar, al afirmar que el tratado de paz es un ejemplo “luminoso de la fuerza del espíritu humano”, de ésta forma el Papa ha hecho sentir su voz ante quienes siguen considerando el camino de la violencia como única forma de solucionar problemas o esforzandose por justificar guerras sin sentido o “necesarias” como se ha calificado en los últimos días la guerra en Afganistán.

Además Benedicto XVI ha puesto énfasis en dos cuestiones que al parecer podrían no ser más que solo componentes de una excelente reflexión sobre la paz, sin embargo éstos son la respuesta a la problematica que, a causa de escasos valores morales, ha dado origen debates publicos en los que se pone en juego la misma dignidad de la persona y de la familia. El Papa ha enfatizado que para lograr la paz es necesaria la promoción de una autentica cultura de la vida, ésta unida al fortalecimiento de la familia como célula básica de la sociedad.

Así es mientras estas señoras se sacan una foto con el papa y celebran la guerra que no se dio, en sus respectivos gobiernos se promueven iniciativas que atentan o contra la vida o contra la familia tradicional. En Argentina, por ejemplo, las relaciones entre Iglesia y Estado son cada vez más candentes debido a lo que erróneamente se ha dado en llamar “matrimonio homosexual” y ante la cual la Iglesia se ha pronunciado en contra.

23.11.09

La verdadera crisis de México


Violentos hechos alteraron la tranquilidad de los celayences la noche del jueves, madrugada del viernes 20, día en que se celebra en México la Revolución Mexicana. Esta noticia me llamó la atención, dado que reportaba varios ataques a las instalaciones de AFI en la ciudad de Celaya y en una caseta de vigilancia. Lejos se ha quedado esta ciudad y en general el estado de Guanajuato de lo que alguna vez fue, pues todavía a inicios del 2008, la empresa Mitosfsky consideró la entidad como de “bajo riesgo”, es de extrañar como en poco tiempo se han manifestado una serie de acontecimientos violentos a pequeña y grande escala que sorprenden a propios y extraños.

Muchas son las reacciones que ante el acontecimiento se han registrado y quizás la más natural sea el estado de psicosis generado en la población, unido al sentimiento de impotencia y temor en la que los grupos atacantes han sumido a la ciudadanía. En el caso que nos ocupa no se ha verificado oficialmente la autoria de los hechos, si se deja entrever que fue una reacción del crimen organizado, como respuesta a la lucha que el gobierno ha establecido contra ellos. No obstante que la ola de violencia preocupa y atemoriza a la población, no se debe esperar que solo las autoridades se encarguen del tema, pues de alguna manera es tema de todos, como sociedad tenemos que despertar..

La presente administración que preside Felipe Calderón, se ha caracterizado por la lucha contra el narcotráfico con el objetivo de una “limpieza general”, sin embargo el costo en vidas humanas ha sido muy caro, pues según la agencia ANSA: “México registró al menos 14.000 asesinatos en los últimos tres años en el marco de la lucha del gobierno contra el narcotráfico” aunque la suma puede ascender hasta 16,500 según otras fuentes. Creo que cada vida es importante pero así mismo se debe luchar por la conservación de un estado de derecho donde se garantice el derecho de todos a poder vivir en un clima de paz y la seguridad a todos los ciudadanos.

Me queda claro las acciones del narcotráfico han detonado en varias partes del país haciendo orgullo de su fuerza y presencia, pero por muchos que sean somos más quienes deseamos un México sin violencia y con un profundo respeto por la vida. Me queda claro que los agentes del AFI han luchado incansablemente exponiendo su vida en la lucha contra ese cáncer social. El gobierno no puede, no debe abandonar la lucha. Para todos es claro que México vive una crisis de valores humanos y que nuestro compromiso como sociedad debe unirse al esfuerzo de las autoridades y de los agentes AFI.
Toda violencia humana es contra un hermano, un prójimo, nos afecta necesariamente, no basta la alerta permanente. La sangre de los inocentes, las heridas de los valientes que siguen en la lucha nos llama a que sea en el seno familiar donde se forjen los valores humanos para evitar que sigan creciendo generaciones que opten por actos violentos, homicidios y secuestros. Mons. Martín Rabago, Arzobispo de León, Gto, declaro el 26 de enero del presente ante la prensa local: "Las autoridades tienen que revisar lo que están haciendo, tienen que mejorar cosas que no han funcionado; pero volvería a decir, ¿qué está haciendo la familia?, ¿qué está haciendo la escuela?, ¿qué están haciendo los empresarios?".
Las pierdras del camino confirman que "Un juez federal libró una orden de aprehensión contra 44 presuntos secuestradores integrantes de la organización conocida como "La Familia Michoacana" por diversos actos ilícitos, entre ellos secuestro y delitos contra la salud"

18.11.09

La hora ha llegado, Juan Pablo II Venerable.

Este 16 de noviembre se han aprovado las "virtudes heroicas" de Juan Pablo II, ahora se comenzaran a revizar a profundidad el caso del "milagro", la curación inexplicable de la religiosa francesa Marie Simon-Pierre que padecía el mal de Parkinson.
para ver este y más videos haz clic aquí

Excelente reportaje donde se muestra la sencillez del hombre, la entrega del pastor, la Santidad del Papa. "México siempre fiel", palabras que dejaron huella, palabras que siguen haciendo eco en el corazón de los mexicanos, pero ante todo palabras que siguen mostrando un itinerario de vida, un programa de acción. Cada uno de los bautizados, más aún la sociedad mexicana, aún en cuanto mayoría católica, deberá reflejar en sus decisiones políticas y sociales, el rostro de la fidelidad. La fidelidad a su historia, la fidelidad a su cultura, la fidelidad de cristianos. Hoy como ayer debemos seguir siendo parte del continente de la esperanza, hoy como ayer debemos seguir siendo un "México siempre fiel".

15.11.09

Como el ciego del camino


La Virgen de Guadalupe, en la madrugada del 9 de diciembre de 1531, se apareció por vez primera a San Juan Diego, iniciando así un recorrido de amor con el pueblo Mexicano. María de Guadalupe con esta amorosa presencia en medio de su pueblo ha traducido el mensaje del Padre Celestial, presentándose ella misma como la “Madre del Verdadero Dios por quien se vive”. Su presencia en el ayate del indio Juan Diego, fue una forma clara de hacer ver los misterios a quienes aún no los descubrian con su fe. “Desde entonces para el mexicano ser guadalupano es algo esencial.” Damos gloria a Dios quienes podemos ver con nuestros ojos y apreciar devotamente por nuestra fe tan bella catequesis hecha imagen.
Entre lo sacro y lo profano del camino los serafines han susurrado, Que: “sorpresa e interés” mostró Benedicto XVI cuando el pasado miércoles 11 de noviembre, se le presentó la primera Virgen de Guadalupe “táctil”, un bajorrelieve de características únicas que permitirá a los no videntes peregrinos al santuario de la Ciudad de México hacerse una imagen mental del ayate…. Con la bendición papal ahora la Guadalupana para no videntes está lista para viajar a la Ciudad de México.
“Yo como el ciego del camino pido un milagro para verte” reza un himno de la liturgia de las horas, y ese milagro se ha realizado pues ahora quienes no ven también tendrán la oportunidad de conocer el mismo mensaje, la hermosura de Guadalupe fue traducida en “un objeto que se puede tocar y permite crear un mapa táctil, de tal manera que una persona, sólo con el tacto, puede darse cuenta de las dimensiones del rostro o de la posición de las manos”, tal como lo expresó su creador Franco Faranda, un italiano que desinteresadamente se empeñó a fondo para dar a los mexicanos un regalo de calidad excepcional y quien ha revelado, haber iniciado el proyecto con la autorización del cardenal Norberto Rivera Carrera, “porque no se trata de un cuadro cualquiera, sino que es un códice religioso de México”.
Excelente idea poder traducir el mensaje del ayate a los no videntes, quienes habiendo escuchado los relatos de las apariciones la veneran con gran fe, mismos que ahora pueden ver tocando la imagen táctil. Una buena forma de integrarlos a la manifestación de amor y devoción a la "morenita del Tepeyac". A partir del 9 de diciembre próximo la imagen será presentada en la Basilica de Guadalupe.
Por otra parte sigue permaneciendo el reto de traducir los contenidos de fe a aquellos que sabios y orgullosos, tercos y fríos calculadores, perseveran inconmovibles en su incredulidad, a pesar de todas las evidencias, y que voluntariamente renuncian a esa capacidad, privando su inteligencia de descubrir el gran amor de Dios, esa sí que es ceguera!

7.11.09

Muros que no han caído.


Una piedra en el camino me ha hecho recordar que se están celebrando dos décadas de la caída del Muro de Berlín sin duda uno de los símbolos más conocidos de la guerra fría; también se conoce como el “muro de la vergüenza”. El muro dividía la ciudad de Berlín en dos y separaba la parte occidental del territorio de la (auto proclamada) Republica Democrática Alemana. Veinte años después se encuentra la oportunidad no solo de celebrar la caída de un muro cuanto más bien los nuevos lazos que se estrechan para forjar la reunificación de Alemania.

Sin embargo, mientras hay quienes tienen razones suficientes para celebrar, otros siguen experimentando los límites que un “muro” impone, familias divididas a causa de un muro, gente que sigue muriendo en el intento por derivar las barreras existentes en muchas partes del mundo. Es una alegría recordar la caída del muro de Berlín, pero es una tristeza ver los muros que no han caído, y más aún los muros que se siguen gestando en algunos países.

Existen en el mundo catorce muros que no han caído: El de Estados Unidos y México, muro metálico construido por el gobierno de los Estados Unidos, para impedir el acceso de inmigrantes indocumentados procedentes de México y centro América. Se han invertido más de 2,400 millones de dólares. El Cisjordania e Israel, esta barrera esta formada por vallas, alambradas, zanjas y placas de cemento de hasta 8 metros de alto. El gobierno israelí inició la construcción de la barrera de separación en 2002 con el objetivo de proteger a sus ciudadanos de ataques palestinos. Y así podríamos seguir la lista de muros como el de Chipre, Botswana, Pakistán – india, de Ceuta y Melilla (España), etc.

Sin embargo hay otros muros que están en construcción y que aún podrían evitarse. Por ejemplo El gobierno de Río de Janeiro construye desde hace poco varios muros alrededor de algunas de las favelas o barrios pobres que crecen en montañas de la ciudad todo con el objetivo de evitar que las construcciones precarias que caracterizan esas comunidades destruyan la vegetación que las circunda, según algunos críticos con éste muro buscan separar las zonas empobrecidas de las de mayores recursos.

Situaciones políticas han empezado a generar una nueva clase de muros. Recientemente ante los problemas fronterizos entre Colombia y Venezuela, mientras el gobierno venezolano ha reforzado la vigilancia en la frontera, el presidente de Colombia ha declarado que no se construirá un muro de Berlín, sin embargo las tensiones están generando nuevas barreras, auque no necesariamente físicas entre Colombia y Venezuela.

Curiosamente en un mundo globalizado, que busca estrechar los vínculos de información entre las personas e instituciones hay quienes siguen pensando en los muros, mallas, barreras o como cada uno las llame; como única solución para algunos problemas como seguridad, de protección ecológica, cultural o ideológica, etc. Es una lastima que el mundo virtual tanga cada día más links mientras en el mundo real no solo se siguen teniendo muros, sino que aun se piensa son solución de problemas. Muros físicos o no, siempre cumplen la misma función, aislar, limitar, dividir, separar, etc. Connotaciones todas de carácter negativo para un mundo que manifiesta en su tecnología grandes esfuerzos por unir a las personas e instituciones, basta ver en los últimos años el crecimiento de los “comunidades sociales” en Internet. Es tiempo de buscar la construcción de puentes, de links que favorezcan el crecimiento común de los pueblos también en el mundo real. Espero que el 9 de noviembre año con año se sumen más personas de todo el mundo para celebrar la caída del Muro de Berlín y de muros que físicos o no, atentan contra los derechos de las personas. Para quienes somos gente de fe, sabemos que el muro más grande que debemos hacer caer es el del odio, el cual impide traspasar las diferencias y celebrar un reencuentro de hermanos, de compañeros en el camino de la vida. Sigamos haciendo camino, luchando por derivar toda clase de barreras, físicas o no.

Las piedras del camino susurran que el presidente del Salvador, Mauricio Funes esta derribando muros, después de que los gobiernos anteriores se caracterizaban por tener una trayectoria de incumplimiento a las decisiones dictadas por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) ahora anuncia que reconocerá las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para resolver el caso del asesinato del arzobispo Óscar Arnulfo Romero asesinado en 1980. Esperemos que esto solo sea el principio y este puente conduzca a reconocer toda la obra de compromiso, entrega y santidad de Mons. Romero, puente que finalmente conduzca a la Beatificación del hasta hora siervo de Dios.

Piedras y matorrales del camino, comenten:

2.11.09

“Al cabo, la muerte es flaca y no ha de poder conmigo”


Hacer un altar de muertos a Nuestro Padre Obispo, qpd; para algunos podría ser incomprensible, falto de respeto a su memoria, sin embargo, ante la celebración de los fieles difuntos en México hay que considerar dos tradiciones que al estar profundamente arraigadas en el pueblo mexicano, no se excluyen, más bien se integran y dan origen a una particular visión de la muerte desde la idiosincrasia del mexicano. Por una parte en la Iglesia católica se estableció, en los años 1049, el 2 de noviembre como el día para conmemorar a los fieles difuntos y a las ánimas del purgatorio, por otra parte antes de la llegada de los españoles y sobretodo en Mesoamerica, la muerte ocupaba un lugar especial, era considerada como una forma diferente de vida. Con la llegada de los españoles los pueblos conquistados retoman la idea de celebrar el 2 de noviembre para pedir por el alma de sus difuntos y al mismo tiempo celebrar su visita al mundo de los vivos.
Algunos afirman que los mexicanos no le tenemos miedo a la muerte pues este tema es para el mexicano una oportunidad de diversas manifestaciones “artísticas”. En muchos lugares del país se organizan concursos de “calaveras” que es una composición en verso que, compuesta a una persona viva, transmite la idea que, o por tus virtudes o por tus defectos, la muerte manifiesta sus afectos y terminando tus dias entre ataúdes. De igual manera encontramos, como una celebración muy propia del país, la realización de concursos de “altares de muertos”, donde se pretende rescatar nuestras tradiciones culturales; se colocan en estos altares “ofrendas” mismas que casi siempre tienen relación con la persona a quien se le ha dedicado el altar, tienen que ver con sus gustos, aficiones, profesión, etc. Existe también un sin fin de “refranes” populares que nos recuerdan la postura de nuestra cultura frente a la muerte.
La celebración del día de muertos ha empezado a sufrir también los efectos de la globalización, es común encontrar altares de muertos con elementos propios de otra cultura promotora de lo que conocemos como “Halloween” con sus fantasmas y sustos comerciales parece muy lejana de la reafirmación familiar y la devoción original con que se encaran los festejos de arte, comida y altares mexicanos. Particularmente estoy en contra de aquellos centros culturales o educativos que promueven ésta última o permiten un “mix” de elementos que no favorecen al rescate de nuestras tradiciones.
Algunos podrán decir que nos reímos de la muerte, que no le manifestamos miedo, que la enfrentamos o provocamos, lo cierto es que, la visión que tiene México de la muerte, es simplemente una visión diferente, es un símbolo milenario que no se puede separar de la vida, pues la celebración del día de muertos es la celebrar el día en que los recuerdos de los muertos cobran vida. Es una fiesta de importancia ya que en ella se recuerda el lugar del individuo en el seno del grupo lo que contribuye a una afirmación de la identidad. Por eso es una expresión sana que algunas de las parroquias de la diocesis promuevan esta actividad e incluso hayan dedicado sus altares a Mons. Lazaro de quien aún lloramos con fe su partida.
Hay que tener especial cuidado ya que ésta visión nada tiene que ver con “el culto a la santa muerte” una seudo religión que se ha organizado recientemente y que en ciertas regiones de México ha venido tomando fuerza. Para sus devotos, la Señora, como llaman afectuosamente a la muerte, es capaz de aparecerse y manifestarse corporalmente o imprimir sus imágenes en diversos lugares. Para los católicos esto es una idolatría.

28.10.09

Mons. Lázaro, el amigo, el padre, el pastor.



“Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida usada causa una dulce muerte”: (Leonardo Da Vinci).
La muerte de monseñor Lázaro acaecida en forma repentina nos ha consternado a todos, desde a aquellos que por sus labores pastorales se encontraban en la ciudad episcopal y cerca de él, hasta quienes como nos encontramos lejos en la distancia pero en este momento unidos por un mismo dolor y una misma esperanza. Hace poco más de seis años que tuve el gusto de conocerle y cómo recuerdo aquel primer encuentro. Recayó en mí, la responsabilidad de dirigirle las palabras de bienvenida, el día de su toma de posesión. Bien recuerdo una frase de aquel mensaje: “Mons. Usted déjese querer, que los celayenses sabemos hacer lo demás”.





Durante todo este tiempo Don Lázaro no solo se dejó querer, sino que se hizo querer. Siguiendo las transmisiones de sus funerales, a través de los distintos medios de comunicación locales y estatales, así como las trasmisiones de radio por Internet desde la propia diócesis, he podido comprobar que, la gente de Celaya supo querer a su Padre Obispo, aún más de lo que yo imaginaba en aquel discurso del 9 de septiembre de 2003.
Parecen escasear las palabras para poder describir el intenso trabajo que realizó en nuestra diócesis. Desde su llegada una de las preocupaciones fundamentales fue el acercamiento con sus sacerdotes, cada sacerdote de mi diócesis seguramente experimentó ese gesto tan noble del primer encuentro personal, siempre con el propósito que en muchas reuniones de presbiterio llegó a repetir: “lo hago para hacerles ver que la distancia que existe del obispo a cada uno de sus sacerdote, es la misma que hay de cada sacerdote a su obispo” Por el ministerio que en esa época desempeñaba soy testigo que amó y se entregó no solo por sus sacerdotes, sino también por aquellos que estaban en proceso de formación.

El primer lugar a donde llegó, desde donde se organizó la primer conferencia de prensa fue el seminario. Acto que por otra parte nos reflejaba la inquietud por esta dimensión tan importante en nuestra época: comunicar a la Iglesia a través de los medios de comunicación. Cómo no recordar que apenas el cinco de octubre pasado, representantes de los medios escritos locales, se reunieron para con él para celebrar un aniversario más de su llegada a Celaya y de vida.
El sábado pasado Mons. Lázaro, firmó el decreto de promulgación del Plan Diocesano de Pastoral, y así lo refirió el Sr. Arzobispo Alberto Suárez, recordando las palabras que mencionó el Padre Lázaro: “desde mañana comienza una nueva etapa para ésta diócesis.” Con justa razón Gandhi afirmó en cierta ocasión “Debes hacer lo correcto. Tal vez no esté dentro de tu capacidad, tal vez no esté dentro de tu tiempo que haya algún resultado”
El resultado ya se ha manifestado por eso podemos leer:
Acompañaron miles de fieles al obispo en su último recorrido por la ciudad
Hasta siempre
Agradece familia del obispo amor que le dieron a su hermano
Entrega Celaya a Dios a su obispo
Dios lo llamó

26.10.09

El Pastor reflejo del Padre, Testamento y reto




El siguiente escrito, fue el último artículo que redactó nuestro Padre Obispo Lázaro Pérez Jiménez, colaboración que cada quincena hacía para el periódico diocesano REDES, que tanto amó y promovió, mismo que después se reenviaba a otras tres publicaciones para que también lo reprodujeran, es bien sabido que tenía una excelente relación con los medios de comunicación , incluyendo sus mensajes por radio, los cuales grababa personalmente y supervisaba con todo cuidado que fueran enviados a Celaya, San Miguel Allende y San Luis de la Paz; por supuesto, siempre tuvo predilección por su propio medio escrito, nuestro periódico diocesano, al cual se dedicó con amor, como con todo lo que hizo durante su vida. Este árticulo fue leído en la misa de recepción de sus restos. Es su testamento y nuetro reto:


El evangelista S. Juan nos ha dejado dos textos que, si bien es cierto que están dirigidos a todos los creyentes, tienen especial relevancia para los pastores, aquellos que por un llamado particular reciben de Jesús el mandato de apacentar a las ovejas del rebaño en su nombre. Tomando en consideración la mala experiencia de los pastores del antiguo testamento que obligó a Dios a lanzar palabras duras contra ellos por boca del profeta Ezequiel, surgió, al mismo tiempo, la promesa de que a futuro Dios mismo apacentaría a su pueblo: “Ustedes son mis ovejas, las ovejas que yo apaciento , y yo soy su Dios”, Ezequiel 34, 31.

No cabe duda de que cuando Jesús se refirió a sí mismo como el pastor bueno, (Jn. 10) la comunidad de San Juan, aquella a la que el evangelista hablaba en circunstancias delicadas, de inmediato pudo captar que el mensaje estaba íntimamente vinculado a la promesa hecha por Dios. Jesús era el pastor esperado por el pueblo en momentos en que los pastores de su tiempo habían abandonado irresponsablemente a las ovejas y éstas se encontraban a mereced de ladrones y bandidos. Jesús, por el contrario, daba testimonio de ser el buen pastor porque era cercano a su rebaño, conocía a sus ovejas y las ovejas lo conocían a él, las llamaba por su nombre y las ovejas lo seguían. Pero lo más sorprendente era que este pastor bueno estaba dispuesto a dar la vida por sus ovejas.

Este texto trato de meditarlo con frecuencia, en especial, cuando me encuentro en las visitas pastorales, no porque crea que pueda repetir a Jesús, sino porque es la oportunidad que el pueblo católico tiene para comprender a Jesús en lo más propio de su persona y misión. Entender la relación entre la oveja y el pastor bueno, relación que conlleva a un mutuo conocimiento al grado de que el pastor conoce a cada oveja por su nombre y así la llama, es tanto como sentirse en las manos de un Dios que todo Él es misericordioso y nos toma de la mano para conducirnos por el camino de la felicidad única, que no tiene parangón con nada de este mundo.

El presente año declarado por el Papa Benedicto XVI como el AÑO SACERDOTAL, es un tiempo de gracia para reflexionar sobre muchas cosas relacionadas con el don del sacerdocio. Es la ocasión que se ofrece a cada obispo y sacerdote para hacer una amplia revisión de vida, un sincero examen de conciencia para, delante de Dios, preguntarse hasta qué punto y en medio de las limitaciones naturales, se ha sido fiel al don recibido sin mérito alguno. Convine indagar sobre cómo ha sido la relación con el pueblo de Dios, en especial, con los pobres y marginados. No puede faltar una sana revisión sobre nuestra vida de oración, la que alimenta nuestro espíritu y nos ofrece la gracia de entrar de lleno a la vida íntima de Dios. El obispo y el sacerdote saben por experiencia que el descuido de la oración sitúa a la persona consagrada en zona de muchos riesgos y graves peligros.

En particular, me alegra saber que el pueblo católico se ha interesado por sus pastores y por el cariño que les profesan participan en aquellos actos en los que la oración personal y comunitaria se dirige a Dios para orar por los sacerdotes. He podido comprobar esta actitud del pueblo que intercede por sus pastores y hasta me vienen a la mente dudas serias acerca de si los obispos y sacerdotes oramos con el mismo fervor y fe con la que oran nuestros fieles. Ellos son verdaderos maestros y testigos de fe y oración y, por tal motivo, estoy cierto de que Dios los escucha.

A raíz de la declaratoria del AÑO SACERDOTAL, han aparecido infinidad de publicaciones que giran en torno a la doctrina del sacerdocio, teniendo como referente a Jesucristo sacerdote. Dado que el presente año se enmarca dentro del ciento cincuenta aniversario de la muerte de San Juan María Vianey, más conocido como el cura de Ars, frecuentemente observamos la figura de este sacerdote cuya vida es luz y estímulo para quien, consagrado en el sacerdocio ministerial, opta por ser fiel a su vocación.

Gracias a este acontecimiento, nos hemos enterado que las dimensiones que se les ha querido dar a los escándalos de los sacerdotes, que son innegables, en realidad no reflejan toda la verdad objetiva. Los datos oficiales arrojan como cierto que sólo seis de cada cien sacerdotes han fallado a su compromiso. Cualquier infidelidad es dolorosa para la Iglesia; lo que no se vale es que por unos cuantos se pretenda generalizar y hablar como si todos los pastores (sacerdotes y obispos) sean un grupo de perversos hipócritas. Esta es una visión miope ajena a la realidad. El 94% de los sacerdotes han sabido vivir con dignidad el don.

Esta noticia me llena de gozo y esperanza particularmente porque tengo la misión de vivir cerca y acompañar con amor y respeto a los sacerdotes que el Señor me ha confiado en la diócesis. Los sacerdotes han sido siempre mi prioridad, en especial, en la vigilancia de su formación integral. No somos perfectos pero me parece que sabemos hacia donde caminar juntos como presbiterio.

Hay dos textos en el evangelio de San Juan que me inquietan. Juan 12, 45 dice que quien ve a Jesús ve también al que lo ha enviado. Y más adelante, en el capítulo 14, versículo 9 a petición expresa del apóstol Felipe que pide que Jesús le muestre al Padre, el Señor responde diciendo: “El que me ve a mí, ve al Padre”.

Y yo me pregunto: cuando los fieles nos ven a los obispos y sacerdotes, ¿a quien verán? ¿Somos los pastores el fiel reflejo de Jesús como éste fue de su Padre?
Esta pregunta por el bien del pastor y del pueblo exige una respuesta sin alguna ambigüedad.


+Lázaro Pérez Jiménez
Obispo de Celaya

25.10.09

Ha entrado a la Casa del Padre, Mons. Lázaro Pérez



Con profunda pena, me uno a la oración de toda mi Iglesia diocesana por el eterno descanso de Mons. Lázaro Pérez Jiménez. Nuestro Padre Obispo tuvo su encuentro definitivo con el Señor la madrugada de este domingo 25 de octubre, los primeros informes revelan que fue victima de un infarto.
Su cuerpo será trasladado de la ciudad de México, donde falleció a la ciudad episcopal de Celaya, será velado en la Iglesia Catedral y la misa de cuerpo presente esta programada para el próximo miércoles, aún no se precisa la hora, todo según informa el sitio Internet de la diócesis de Celaya y la radio por Internet de la misma.

20.10.09

“Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo”



El restablecimiento de la plena y visible comunión entre cristianos constituye en la actualidad unos de los temas más urgentes para todas las iglesias y comunidades cristianas. La unidad en la Iglesia Católica, se muestra siempre como un ideal, pero al mismo tiempo como motivo por el cual todos los cristianos debemos trabajar para lograrla siempre más plenamente y hacerla más visible al mundo. Esta máxima de unidad no significa uniformidad, recordamos que uno es el Espíritu pero distintos son sus carismas, lo que ofrece una mayor riqueza a su Iglesia, pero al mismo tiempo una exigencia de respeto de esos distintos carismas que en la Iglesia Católica se viven. vedere versione italiana

Esta mañana se ha difundido la noticia de que el Vaticano podría finalmente aceptar a la “Traditional Anglican Communion” hecho que llena de alegría a todos los católicos pues nos recuerda como el trabajo ecuménico y la oración por la unidad de los cristianos poco a poco va dando frutos. La Iglesia Católica ha preparado una Constitución Apostólica, con ella responde a tantas solicitudes de diversos grupos anglicanos provenientes de varios lugares del mundo. En tal constitución el Santo Padre ha introducido una nueva forma canónica, figura sobre la cual descansarán estas relaciones, “tramite l’istitucioni di ordinariati personali”. Esta realidad permite descubrir a la Iglesia como Madre que encuentra siempre la manera de hacer participe a todos sus hijos de los mimos beneficios, sin querer por ello hacerlos a todos iguales. Se busca en fin de preservar el digno patrimonio de la liturgia y espiritualidad Anglicana y al mismo tiempo ofrecer lazos para que estos grupos y su clero se integren en la Iglesia Católica.

Sin duda alguna, será solo el comienzo de un largo recorrido. El Cardenal William Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dijo: “Con esta propuesta, la Iglesia quiere responder a las legítimas aspiraciones de estos grupos anglicanos a la unidad plena y visible con el obispo de Roma, sucesor de San Pedro “. Este paso que ahora se ha dado lo han hecho muchos individuos en lo particular durante el pontificado de Juan Pablo II, algunas diócesis (diócesis anglicana de Amritsar en la India) y algunas parroquias sobre todo de Estados Unidos.